Visagismo es una palabra que suena técnica pero describe algo muy concreto: el estudio del rostro como parte del trabajo de imagen personal.
La palabra viene del francés visage — que significa rostro. Y el visagismo es la disciplina que analiza las características del rostro de cada persona — su forma, sus proporciones, sus rasgos — para entender cómo el corte de cabello, el color, los accesorios y hasta el cuello de las prendas interactúan con esa cara específica.
¿Para qué sirve en una asesoría de imagen?
El rostro es lo primero que la gente ve. Y muchas decisiones de imagen — qué corte de pelo hacerse, qué tipo de escote usar, qué forma de anteojos elegir, qué aretes quedan bien — tienen que ver directamente con la forma del rostro.
El visagismo da criterios concretos para tomar esas decisiones con fundamento, no por intuición.
Cómo lo aplico en mi trabajo
El enfoque que uso no parte de un ideal de rostro al que «acercarse» — como el tradicional que busca que todos los rostros se parezcan al ovalado. Parto de lo que cada persona quiere transmitir.
¿Querés que tu mirada sea el foco? ¿Querés suavizar rasgos muy marcados? ¿O querés potenciarlos? Según lo que me respondas, el trabajo de visagismo va en una dirección diferente.
El visagismo forma parte del diagnóstico completo que hago en todos mis servicios — junto con el análisis de colores, el estilo personal y el guardarropa.

