¿Qué es Colorimetría?

Colorimetría es la disciplina que estudia cómo los colores interactúan con cada persona — específicamente con su tono de piel, el color de sus ojos y su cabello.

En palabras simples: no todos los colores le quedan bien a todo el mundo. Y no es cuestión de gusto — tiene una explicación técnica concreta.

Tono, subtono y contraste — las tres claves

Cada persona tiene tres características que determinan qué colores le favorecen.

El tono es lo que se ve a simple vista — la cantidad de melanina en la piel, si la persona es más clara o más oscura. Es un dato genético que no cambia con el análisis.

El subtono es la temperatura que subyace debajo de ese tono — puede ser cálido (con matices dorados, amarillos o melocotón), frío (con matices rosados, azulados o rojizos) o neutro (una combinación equilibrada de ambos). El subtono no cambia con el bronceado ni con las estaciones — es constante. Y se determina con el análisis de paños de colores.

El nivel de contraste es la diferencia de intensidad entre el color de la piel, el cabello y los ojos. Hay personas de contraste alto — como piel muy clara con cabello muy oscuro — y personas de contraste bajo, donde todos los rasgos tienen una intensidad similar.

La combinación de estas tres características define qué colores iluminan el rostro y cuáles lo apagan.

Cómo se hace el análisis

El análisis de colorimetría se hace en persona, acercando paños de distintos colores al rostro y observando cómo reacciona la piel con cada uno — con luz natural y sin maquillaje. No es subjetivo: hay criterios técnicos claros.

A través de ese proceso se puede determinar con precisión si a la persona le favorecen los colores claros o los oscuros, los brillantes o los opacos, los cálidos, los fríos o los neutros — y todas las posibilidades dentro de cada categoría.

El resultado es una paleta personalizada que la persona puede consultar cada vez que vaya de compras o arme un outfit.

¿Para qué sirve en la práctica?

Para entender por qué algunas fotos te gustan y otras no, aunque la ropa sea la misma. Para dejar de comprar prendas que se ven bien en la tienda pero en casa no terminan de funcionar. Para tomar decisiones de color con criterio — no con esperanza.

El análisis de colorimetría forma parte del diagnóstico completo en todos mis servicios.

Compartir

WhatsApp
Facebook
Twitter
Telegram
LinkedIn
Email
Print